Mantener una vivienda no consiste en reparar cuando algo ya se ha roto. Un plan sencillo permite detectar fugas, humedad, desgaste, fallos de climatización o problemas de seguridad antes de que causen daños mayores. La clave es revisar con una frecuencia razonable, registrar lo observado y saber qué tareas puede hacer el propietario y cuáles requieren un profesional habilitado.
Consultar el índice de la guía
Qué revisar y cuándo actuar
Ahora mismo
Fuga activa, olor a gas, humo, chispas, enchufe caliente, desprendimiento o grieta que cambia. Protege a las personas, corta el suministro solo si puede hacerse con seguridad y llama al servicio adecuado.
Cada mes
Busca pérdidas de agua, manchas nuevas, desagües lentos, condensación persistente, cierres deteriorados y avisos de equipos o detectores.
Cada estación
Adapta la revisión al clima: calefacción antes del frío, climatización antes del calor y cubierta, canalones o desagües antes de temporadas de lluvia.
Una vez al año
Haz un repaso documentado de instalaciones, envolvente, equipos, seguridad, garantías y actuaciones pendientes. Ajusta la periodicidad al fabricante y a la normativa aplicable.
Primero: señales que no deben esperar al calendario
Una rutina preventiva nunca debe retrasar una intervención urgente. Si percibes olor a gas, no enciendas llamas ni acciones interruptores; ventila si es seguro, cierra la llave si sabes hacerlo sin exponerte, sal y contacta con emergencias o con el servicio de averías. Ante humo o incendio, prioriza evacuar y avisar al 112. Una fuga cerca de electricidad, un cuadro que chisporrotea o un enchufe quemado también requieren cortar la alimentación desde un punto seguro y recurrir a un profesional.
Agua
Goteo continuo, contador que avanza sin consumo, techo abombado, presión que cae o humedad que crece. Cierra la llave de paso cuando sea seguro y localiza el origen antes de pintar.
Electricidad
Olor a quemado, calor, zumbidos, chispas o disparos repetidos de una protección. No abras el cuadro ni anules la protección; desconecta la carga y llama a un instalador.
Gas y combustión
Olor, llama anómala, hollín, mareo o alarma de monóxido. No investigues con una llama y no vuelvas a usar el equipo hasta que se compruebe.
Estructura y fachada
Grietas nuevas, cambios rápidos, puertas que dejan de cerrar, piezas sueltas o desprendimientos. Aísla la zona y solicita una valoración técnica.
Calendario anual de mantenimiento de la vivienda
No existe un calendario idéntico para todas las casas. La antigüedad, el clima, la proximidad al mar, el uso y las instrucciones de cada equipo cambian las frecuencias. Esta distribución sirve como punto de partida para no acumular todas las revisiones el mismo mes.
| Momento | Revisiones prioritarias | Objetivo |
|---|---|---|
| Invierno | Condensación, ventilación, presión y funcionamiento de calefacción, tuberías expuestas y daños después de temporales. | Detectar humedad, pérdida de rendimiento y riesgo por frío o lluvia. |
| Primavera | Cubierta y terrazas, sumideros, fachada visible, sellados, climatización antes del verano y señales de plagas. | Corregir daños del invierno y preparar la refrigeración. |
| Verano | Filtros accesibles según manual, evacuación de condensados, riego, juntas exteriores, persianas y preparación de ausencias. | Evitar averías en calor intenso y riesgos durante vacaciones. |
| Otoño | Calefacción antes de usarla, purgado de radiadores si procede, canalones y desagües, ventanas, iluminación y equipos de seguridad. | Preparar lluvia, viento y temporada de calefacción. |
El IDAE recomienda mantener correctamente la caldera y purgar los radiadores al menos una vez al año, al inicio de la temporada de calefacción. El purgado solo corresponde a sistemas y emisores que lo permitan; sigue el manual y detente si hay dudas, fugas o problemas de presión.
Checklist mensual de diez minutos
- Mira debajo de fregaderos y lavabos
Comprueba sifones, llaves, latiguillos y base del mueble. Una gota lenta puede pasar meses oculta.
- Observa techos, esquinas y juntas
Anota manchas, pintura levantada, moho o condensación y haz una fotografía para comparar su evolución.
- Escucha y huele
Zumbidos, golpes de tubería, olor a humedad o a quemado suelen aparecer antes de una avería visible.
- Comprueba desagües
Un vaciado lento permite actuar antes de un atasco completo. No mezcles productos químicos y respeta siempre sus indicaciones.
- Revisa cierres y dispositivos
Puertas, ventanas, alarma y detectores deben funcionar. Prueba estos últimos y cambia baterías según las instrucciones del fabricante.
- Lee avisos y consumos
Una subida inexplicable de agua o energía, o un código de error repetido, merece investigación aunque el equipo siga funcionando.
Agua y fontanería: prevenir daños que se extienden rápido
Identifica la llave general y las llaves de los aparatos antes de necesitarlas. Deben ser accesibles, pero no conviene forzar una válvula bloqueada. Revisa visualmente flexos, uniones, cisternas, termo, lavadora y lavavajillas. Deformación, corrosión, humedad o goteo justifican sustitución o diagnóstico.
Para detectar una pérdida silenciosa, anota el contador cuando no haya ningún consumo previsto y comprueba después si ha variado. Antes, confirma que no funcionan cisternas, riego, descalcificador ni equipos automáticos. Esta prueba orienta, pero no localiza la fuga. Si sale poco caudal en uno o varios puntos, la guía sobre poca presión de agua en casa ayuda a separar grifo, ACS, tuberías, edificio y red. Si un cierre pierde, consulta cómo diagnosticar un grifo que gotea; si hay golpes al cerrar, revisa el golpe de ariete. Si aparecen olores, distingue sifones y ventilación con la guía de mal olor en desagües.
No tapes la consecuencia
Secar y pintar una mancha sin resolver su origen puede ocultar una fuga, una filtración o condensación. Localiza primero la causa, repara, deja secar el soporte y solo después repón el acabado.
Humedad y ventilación: distinguir la causa
La condensación suele concentrarse en superficies frías, esquinas, ventanas y zonas poco ventiladas; la filtración suele relacionarse con lluvia, cubierta, fachada, terraza o instalaciones; la humedad ascendente aparece normalmente desde zonas bajas de muros en contacto con el terreno. Estas pistas no sustituyen un diagnóstico, pero evitan aplicar la misma solución a problemas diferentes. Si aparece sobre todo en meses fríos, consulta la guía específica sobre humedad por condensación.
Condensación
Ventila de forma compatible con el clima, usa la extracción de cocina y baño, evita bloquear rejillas y controla las fuentes de vapor. Si persiste, revisa puentes térmicos y aislamiento.
Filtración
Relaciona la aparición con lluvia, uso de aparatos o viviendas superiores. Comprueba sellados y desagües sin subir a cubiertas inseguras.
Moho
No basta con limpiarlo si la humedad continúa. Evita mezclar limpiadores, protege a personas sensibles y solicita ayuda cuando sea extenso o recurrente.
Mejora de envolvente
Una intervención de aislamiento, SATE o ventanas debe estudiar también ventilación y riesgo de condensaciones.
Electricidad: revisión visual, no bricolaje interior
Comprueba que tapas, enchufes e interruptores estén firmes, sin coloración, holgura ni calor. Si una base, clavija o regleta aumenta de temperatura, consulta la guía sobre por qué se calienta un enchufe; si ha dejado de dar corriente, sigue el diagnóstico del enchufe que no funciona. Si una bombilla, una zona o toda la vivienda cambia de intensidad, utiliza el alcance y el momento del fallo para entender por qué parpadean las luces o qué hacer si te quedas sin luz en una parte de casa. Un interruptor que zumba o crepita debe dejar de usarse. Evita regletas encadenadas, cables pellizcados y aparatos potentes conectados a bases no adecuadas. Mantén despejado y localizable el cuadro, identifica los circuitos y conserva el boletín y las reformas realizadas. Consulta la guía específica del cuadro eléctrico de la vivienda para entender sus protecciones y cuándo conviene ampliarlo.
El usuario puede observar y desconectar un aparato, pero no debe abrir el cuadro, puentear protecciones ni manipular cableado fijo sin competencia. Si una protección se dispara de nuevo después de retirar la carga sospechosa, no la rearmes repetidamente: un instalador autorizado debe encontrar la causa. En una vivienda antigua, una revisión profesional es especialmente razonable antes de aumentar potencia, instalar climatización, placa de cocina, cargador de vehículo o fotovoltaica.
Calefacción, agua caliente y aire acondicionado
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece condiciones de uso, mantenimiento e inspección para instalaciones térmicas. La periodicidad concreta depende del tipo y potencia del equipo, de la instalación y de la normativa vigente; no debe sustituirse por una regla genérica de internet. Conserva partes de mantenimiento, manuales, garantías y datos del mantenedor.
Caldera
Observa presión, errores, ruidos, pérdidas y salida de humos sin desmontar carcasas. Si baja el manómetro, consulta por qué pierde presión; si no arranca, revisa por qué la caldera no enciende; si hace ruido, no calienta el agua o realiza ciclos muy cortos, identifica el patrón antes de reiniciar. Si no responde a la demanda, comprueba el termostato. Distingue el mantenimiento del aparato de la inspección de gas.
Instalación de gas
Las instalaciones receptoras alimentadas desde redes de distribución están sujetas, con carácter general, a inspección periódica cada cinco años. Atiende solo comunicaciones verificables y personal acreditado.
Radiadores
Revisa válvulas, uniones y calentamiento uniforme. Purga al inicio de temporada cuando el sistema lo admita y controla después la presión siguiendo el manual. Si uno queda frío o calienta por zonas, consulta la guía del radiador que no calienta; si aparece humedad, sigue la guía del radiador que pierde agua; si burbujea, silba o golpea, revisa por qué el radiador hace ruido.
Aire acondicionado
Limpia solo filtros accesibles, mantén libres entradas y salidas y vigila el desagüe. Si aparece agua, consulta por qué gotea; si funciona sin dar frío, revisa por qué no enfría. Refrigerante y circuitos eléctricos corresponden a profesionales.
Aerotermia
Mantén despejada la unidad exterior, comprueba drenajes, consumos y errores. Consulta la guía completa de aerotermia.
Agua caliente
Vigila corrosión, fugas, válvulas y temperatura. Si permanece frío, consulta el termo que no calienta; si aparece agua, revisa el termo que pierde agua. No manipules elementos de seguridad.
Cubierta, fachada, terrazas y ventanas
El agua necesita una vía de evacuación continua. Revisa desde zonas seguras sumideros, juntas, encuentros, sellados y manchas interiores, especialmente después de episodios intensos. No accedas a cubiertas sin protección ni trabajes en altura. Una impermeabilización se debe diagnosticar como sistema completo: soporte, pendientes, encuentros, desagües y acabado. La guía de goteras y filtraciones explica cómo localizar el origen antes de reparar.
En ventanas, observa juntas, herrajes, evacuaciones y sellado perimetral. Limpia los canales previstos por el fabricante y ajusta o lubrica solo según sus indicaciones. Si hay entrada de aire, agua o condensación, identifica si el problema está en la hoja, el vidrio, la instalación o el muro antes de sustituir la ventana. Puedes consultar cuánto cuesta y qué implica cambiar las ventanas.
Seguridad y accesos también necesitan mantenimiento
Comprueba que la puerta cierre sin rozar, que el pestillo y los puntos de cierre trabajen alineados y que bombín, escudo y herrajes no estén flojos. Usa únicamente productos recomendados por el fabricante: un lubricante inadecuado puede retener suciedad o afectar mecanismos. Si la llave se atasca o el escudo se mueve, corrige la causa antes de que el acceso falle.
En alarmas y cámaras, prueba avisos, comunicaciones, batería, fecha, grabación y acceso de contactos autorizados. Instala actualizaciones compatibles, elimina usuarios antiguos y documenta quién puede entrar. Una segunda vía de comunicación o alimentación solo aporta valor si se comprueba periódicamente. Amplía esta parte en las guías de cerraduras, alarmas y cámaras.
Qué corresponde a la vivienda y qué a la comunidad
En un edificio, una mancha interior puede proceder de una cubierta, fachada, bajante o terraza común; y una intervención privativa puede afectar conductos, estructura, estética o instalaciones compartidas. Comunica pronto la incidencia al administrador o presidente, documenta fecha, fotografías y evolución, y evita encargar una solución irreversible sin aclarar el origen y la responsabilidad.
La Ley de Propiedad Horizontal regula la conservación del inmueble y las obligaciones relativas a elementos comunes. La calificación concreta depende del título, estatutos y circunstancias, por lo que no debe decidirse solo por dónde aparece el daño. Una buena coordinación reduce reparaciones duplicadas y conflictos con seguros.
Registro, documentación y presupuesto preventivo
Crea una ficha por sistema con marca, modelo, fecha de instalación, garantía, manual, profesional, última intervención y próxima revisión. Añade facturas, fotografías y lecturas relevantes. Este historial ayuda a detectar recurrencias, comparar consumos, tramitar garantías y explicar la vivienda a un nuevo técnico o propietario.
Reserva cada año una cantidad para conservación, aunque no exista una avería concreta. La cifra debe adaptarse a antigüedad, tamaño, equipos, elementos exteriores y reparaciones previstas. Es más útil un fondo separado y revisable que un porcentaje universal. Ordena las actuaciones por seguridad, prevención de daños, continuidad de servicios, eficiencia y estética.
| Prioridad | Ejemplos | Decisión |
|---|---|---|
| 1. Seguridad | Gas, incendio, electricidad, desprendimiento, agua cerca de tensión. | Actuar y aislar el riesgo. |
| 2. Evitar daños | Fuga, filtración, cubierta, bajante, sellado fallido. | Resolver la causa antes del acabado. |
| 3. Servicio y salud | Agua caliente, climatización, ventilación, moho persistente. | Diagnóstico y reparación planificada. |
| 4. Eficiencia | Aislamiento, regulación, ventanas, equipos ineficientes. | Comparar coste completo y compatibilidad. |
| 5. Estética | Pintura, revestimientos y renovación decorativa. | Ejecutar después de estabilizar el soporte. |
Antes de dejar la vivienda vacía
- Decide qué suministros quedan activos
No cortes la electricidad si alarma, router, cámaras, frigorífico u otros sistemas deben funcionar. Valora cerrar el agua cuando sea compatible con los equipos.
- Prueba avisos y contactos
Confirma que las alertas llegan y que una persona de confianza sabe cómo actuar sin ponerse en riesgo.
- Retira causas previsibles
Basura, alimentos perecederos, entregas, desagües obstruidos y aparatos innecesarios conectados.
- Registra el estado
Fotografías, lecturas de contadores y datos de seguro facilitan comprobar cambios al volver.
- Organiza revisiones
Para ausencias largas, una visita periódica detecta antes agua, humedad, cortes o manipulación. Consulta la guía de casa vacía.
Ajusta el plan al tipo de vivienda
Piso
Coordina bajantes, cubierta, fachada, patios y calefacción central con la comunidad. Atiende pronto cualquier daño que pueda alcanzar a otras viviendas.
Casa unifamiliar
Añade cubierta, canalones, fachada, parcela, drenaje, cerramientos, riego y equipos exteriores. La exposición al clima aumenta el trabajo preventivo.
Segunda residencia
Prioriza fugas, cortes, comunicaciones y respuesta local. Consulta la guía específica de segunda residencia.
Vivienda alquilada
Define un canal para incidencias, documenta el estado y aclara tareas ordinarias y reparaciones sin retrasar una urgencia por discutir responsabilidades.
Diagnóstico de paredes y suelos
Una fisura, una pieza hueca o un pavimento levantado pueden parecer problemas de acabado, pero también señalar humedad, movimiento o un soporte mal preparado. Estas guías separan las comprobaciones domésticas de las señales que requieren una valoración técnica.
Grietas en paredes
Distingue fisuras superficiales, movimientos y señales de alarma. Aprende a registrar su evolución sin ocultarlas antes del diagnóstico.
Baldosas sueltas o huecas
Comprueba extensión, juntas, soporte y humedad antes de decidir entre una reparación localizada o levantar el pavimento.
Parquet levantado
Relaciona el abombamiento con fugas, humedad, dilatación, juntas perimetrales e instalación antes de secar o sustituir.
Agua, ventilación y sellados en el baño
Cuando el agua sale de la zona de ducha o reaparece moho en una junta, añadir más silicona puede esconder la causa. Revisa por separado el cierre de la mampara, la extracción y el estado del sellado sanitario.
Mampara que pierde agua
Localiza si la salida procede de perfiles, puerta, solapes, plato, juntas o un sellado mal planteado.
Extractor de baño que no funciona
Distingue alimentación, mando, temporizador, suciedad, conducto y motor sin mezclar agua con comprobaciones eléctricas.
Silicona negra o despegada
Decide cuándo limpiar y cuándo retirar el cordón completo, secar el soporte y rehacer la junta.
Trabajos que conviene dejar a profesionales
- Gas, combustión, evacuación de humos y cualquier intervención reglamentaria.
- Cuadros, protecciones, cableado fijo y diagnóstico de calentamientos o disparos.
- Circuitos frigoríficos, refrigerantes y reparaciones internas de climatización.
- Trabajos en altura, cubiertas sin protección, fachadas y riesgo de desprendimiento.
- Estructura, grietas activas, deformaciones y daños que afecten a elementos comunes.
- Fugas ocultas, impermeabilización compleja, moho extenso o humedad sin causa clara.
Pide identificación, habilitación cuando corresponda, alcance por escrito, materiales, pruebas finales, garantía y documentación de la intervención. Compara propuestas equivalentes y evita reparaciones que solo oculten síntomas.
Ordena las mejoras de tu vivienda
Vivienda Score evalúa estado, conservación, eficiencia y seguridad para convertir observaciones dispersas en un plan de prioridades.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que revisar una vivienda?
Haz una observación breve cada mes y una revisión general anual, pero respeta frecuencias legales, técnicas y del fabricante cuando sean más exigentes. Antigüedad, clima y uso pueden justificar controles adicionales.
¿Qué mantenimiento es obligatorio?
Depende de las instalaciones y de su potencia, combustible, ubicación y comunidad autónoma. El RITE y la regulación de gas establecen obligaciones concretas; verifica tu equipo y documentación con una empresa habilitada.
¿La inspección del gas y la revisión de la caldera son lo mismo?
No. La inspección periódica de la instalación receptora y el mantenimiento del aparato son actuaciones distintas, con alcance y calendario diferentes.
¿Cómo sé si tengo una fuga de agua oculta?
Un contador que varía sin consumos previstos, una caída de presión, ruido o una mancha pueden orientarte. Confirma los aparatos automáticos y encarga la localización si persiste.
¿Puedo pintar directamente sobre una humedad seca?
Solo después de identificar y resolver la causa, comprobar que el soporte ha secado y reparar los daños. De lo contrario es probable que reaparezca.
¿Debo purgar los radiadores todos los años?
El IDAE lo recomienda al inicio de la temporada, siempre que el sistema lo permita. Sigue el manual, controla la presión y solicita ayuda si hay fugas o dudas.
¿Es normal que salte el automático alguna vez?
Es una señal de protección, no algo que deba neutralizarse. Desconecta el aparato sospechoso; si se repite o no hay causa clara, no rearmes continuamente y llama a un instalador.
¿Qué documentos debería guardar?
Manuales, facturas, garantías, certificados, partes de mantenimiento, inspecciones, reformas, fotografías y contactos de profesionales y seguro.
¿Cuánto dinero debo reservar para mantenimiento?
No existe una cifra universal. Estima necesidades por antigüedad, tamaño, equipos, exposición y reparaciones futuras, y revisa el fondo cada año.
¿Cierro agua y luz cuando me voy?
Depende de los equipos que deban seguir funcionando. Puedes valorar cerrar el agua y desconectar circuitos innecesarios, pero mantén los que alimenten seguridad, comunicaciones o conservación imprescindible.
Fuentes y criterio editorial
CasaCriterio organiza el mantenimiento por riesgo y sistema. Las frecuencias de esta guía son orientativas salvo cuando se menciona expresamente una exigencia reglamentaria; siempre prevalecen la normativa vigente, el manual del equipo y la valoración de un profesional habilitado.
- IDAE: recomendaciones para el ahorro energético en hogares
- BOE: Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), texto consolidado
- BOE: Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos, texto consolidado
- BOE: Ley de Propiedad Horizontal, texto consolidado
Última revisión editorial: 23/08/2026.