El consumo de una caldera de gas no se deduce de sus 24 o 30 kW nominales. Esa potencia debe cubrir picos de calefacción o agua caliente, mientras el quemador modula y se detiene. Para saber cuánto consume tu vivienda, usa los kWh facturados o convierte las lecturas de m³ con el factor de la propia factura; después separa calefacción, ACS y cocina y relaciona el resultado con clima, superficie calentada y rendimiento.
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Los cuatro datos decisivos
kWh facturados
Dato comparable de energía comprada.
Días
Evita comparar periodos distintos.
Línea base
Estima ACS y cocina sin calefacción.
Rendimiento
Relaciona gas comprado con calor útil.
Por qué la potencia engaña
Una caldera de 24 kW no consume 24 kWh cada hora del invierno. Puede modular a una fracción, detenerse al alcanzar consigna y dedicar picos breves al ACS. Multiplicar placa por horas produce un techo irreal. La lectura del contador integra lo que realmente ocurrió.
De metros cúbicos a kWh
El contador suele registrar volumen. La factura aplica presión, temperatura y poder calorífico para obtener kWh. Usa exactamente el factor mostrado: kWh del periodo = diferencia de m³ por factor de conversión. El factor puede variar, de modo que no conviene fijar uno universal en una calculadora doméstica.
Leer la factura
Comprueba lectura anterior y actual, si son reales o estimadas, fechas, kWh, término variable, término fijo, alquiler e impuestos. Una regularización puede concentrar consumo de varios meses. La guía de consumidores de gas de la CNMC ayuda a distinguir suministro regulado y libre y a revisar el contrato.
Separar calefacción y ACS
Calcula el promedio de gas en meses sin calefacción con ocupación parecida. Esa línea base aproxima ACS y cocina. Resta su equivalente del invierno, ajustando días. Si cambian duchas, invitados o hábitos, crea un rango. Una caldera solo de calefacción o un contador dedicado simplifican el cálculo.
Calor útil y rendimiento
El gas comprado no llega íntegro a las habitaciones. Calor útil aproximado = kWh de gas por rendimiento estacional. No uses únicamente el rendimiento de laboratorio: ciclos, retorno, mantenimiento y pérdidas influyen. Para comparar con aerotermia o electricidad empieza por la misma demanda útil.
Ejemplo con factura
Si una factura registra 1.200 kWh en 30 días y la línea base equivalente de ACS y cocina es 180 kWh, quedan unos 1.020 kWh asociados a calefacción. Con un rendimiento estacional supuesto del 90 %, serían aproximadamente 918 kWh útiles. Sustituye el supuesto por una estimación técnica y no presentes el resultado como medición exacta.
Coste variable y total
Coste variable = kWh por precio variable de tu factura. Para coste total añade término fijo, contador e impuestos. Al comparar conservar gas con eliminarlo, el término fijo puede desaparecer; al calcular una hora adicional, normalmente ya existe. Son preguntas distintas y deben mostrarse por separado.
Qué hace subir el consumo
Temperatura exterior, consigna, horas, superficie calentada, infiltraciones, aislamiento, ACS y ocupación pesan más que la edad por sí sola. También influyen impulsión, equilibrado, termostato y ciclos. Registra cambios antes de atribuir el aumento a una avería.
Condensación e impulsión
Una caldera de condensación puede aprovechar mejor retornos bajos, siempre que radiadores y control cubran la demanda. Ajusta la temperatura de impulsión gradualmente y dentro de los controles de usuario; no modifiques combustión, bomba o menú de instalador.
Consumo anómalo
Una subida sin ola de frío ni cambio de uso puede relacionarse con lectura estimada, fuga de agua caliente, termostato, válvula, ciclo corto o mantenimiento. Olor a gas exige actuación de emergencia, no una prueba de consumo. No abras carcasa ni manipules combustión.
Calefacción central
Distingue consumo del edificio, parte fija, coeficientes y medición individual. Repartidores de costes no siempre miden kWh de gas directamente. Solicita metodología, lecturas y periodo antes de comparar vecinos. El Real Decreto 736/2020 regula la contabilización individual en determinados sistemas.
Comparar años
Normaliza por días y, si puedes, por grados-día. Mantén consigna y superficie. Compara kWh, luego euros. Una tarifa distinta puede bajar el importe aunque el consumo aumente, y una regularización puede simular un salto inexistente.
Reducir sin perder confort
Programa según ocupación, evita sobrecalentar, libera radiadores, usa válvulas correctamente y corrige infiltraciones. Mide cada cambio. Si la casa no alcanza temperatura, revisa radiadores y envolvente antes de elevar potencia o sustituir la caldera.
Relaciona consumo, confort y mejoras
Vivienda Score ayuda a priorizar actuaciones antes de cambiar de sistema.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gas consume por hora?
No hay una cifra fija: depende de modulación, demanda y potencia instantánea.
¿Uso m³ o kWh?
Usa kWh facturados; convierte m³ con el factor de esa factura.
¿Los 24 kW son consumo continuo?
No, son potencia nominal, no energía mensual.
¿Cómo separo el agua caliente?
Estima una línea base de meses sin calefacción.
¿Una caldera nueva siempre consume menos?
No siempre; dimensionado, regulación, vivienda y uso condicionan el resultado.
¿Qué es rendimiento estacional?
La relación entre calor útil y energía comprada durante un periodo real.
¿Incluyo el término fijo?
Sí para coste total; no necesariamente para el coste marginal de usar una hora más.
¿Por qué subió la factura?
Revisa días, lectura, clima, precio, ocupación y configuración antes de concluir.
¿Puedo comparar con electricidad por precio del kWh?
No directamente; iguala calor útil, rendimientos y costes fijos.
¿Cuándo llamo al técnico?
Ante errores, ciclos, ruido, presión anómala, falta de confort o consumo sin explicación.
Fuentes y criterio editorial
- IDAE: recomendaciones para el ahorro energético en hogares
- CNMC: portal para entender la factura y comparar ofertas
- BOE: RITE, texto consolidado
Última revisión editorial: 01/09/2026.